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EXPOSICIONES

En esta segunda edición del Salón de Cómic, Manga y Juegos de Estrategia de Pizarra, hemos apostado de forma importante por los espacios expositivos. Tres grandes exposiciones están siendo organizadas desde mediados del 2006:

•  Puertos:

El proyecto nace de la voluntad de profundizar, a través de historias de cómic dibujadas por artistas africanos, en la compleja situación de la inmigración en Europa a la luz de la ampliación a 25 estados de la U.E. En este contexto los países socios del proyecto, Italia y España, que representan los puertos de llegada tradicionales, más las nuevas fronteras europeas, Malta y Chipre, se encuentran en el centro de los múltiples desafíos que este nuevo proceso de integración conlleva y son llamados a dar una respuesta concreta. Puertos es un proyecto financiado por la Comisión Europea , Dirección General de Ampliación en el ámbito del programa APESC.

Este proyecto, dirigido en primer lugar a los jóvenes de los cuatro países socios, pretende contribuir a concienciar sobre esta realidad a las jóvenes generaciones, para que sean capaces de afrontarla dejando de lado miedos y lugares comunes demasiado extendidos, construyendo así un futuro en el que integración y debate no sean solo una necesidad sino también una oportunidad que aprovechar.

 

•  El Diario de Dorian Gray por Enrique Corominas

Enrique se ha atrevido con la famosa novela de Oscar Wilde. Llevada al cine y al teatro en varias ocasiones no la hemos visto en cómic antes (o por lo menos nosotros no lo recordamos)… te aseguramos que te vas a sorprender.

Se trata de una exposición totalmente tematizada, en la que te introduciremos en la época de Dorian, no sólo contándote cosas sobre su época sino rodeandote de objetos y el ambiente que se respira en la novela. Además, al final de la exposición, tendrás el cuadro de Dorian, que variará cada día del salón: el viernes verás a un Dorian guapo y joven, el sábado verás al Dorian que se va convirtiendo en un ser cruel y horrible, y el domingo... más vale que lo veas tú mismo.

¿No conoces la historia? Aquí te la resumimos:

Basil Hallward, pintor y aristócrata, está impresionado por un joven cuya belleza roza la perfección. Sabe que su retrato se está revelando como su obra maestra, aún antes de terminarlo. Dorian Gray posa para él desde hace semanas en su atelier. Cuando el pintor muestra el cuadro a Lord Henry Wotton (Harry), su amigo más cínico, le confiesa que no quiere exponer su obra para el público en general. Cree que hay demasiado de él mismo en su obra; prefiere mantenerla en el anonimato y no desvelar ante todos la gran influencia que el modelo, Dorian, ha ejercido sobre él. Es evidente que Basil se ha enamorado.

Lord Henry hace que Basil le presente a Dorian. Lord Henry se queda fascinado por su belleza, pero también por su ingenuidad. Mientras Dorian posa en la última sesión para la finalización de su retrato, Harry reflexiona sobre lo efímeras que son la belleza y la juventud. Dorian no era consciente hasta ese momento, pero Lord Henry le hace ver que cuando eres joven y guapo es fácil agradar a los que te rodean, pero cuando el tiempo pasa y envejeces, todo cambia y ya no resultas tan agradable. Estas palabras hacen pensar seriamente a Dorian Gray sobre la brevedad de la vida. Así, cuando ve su retrato acabado, una profunda tristeza le invade, pensando que un día se convertiría en un viejo horrible y arrugado mientras en el retrato permanecerá su imagen joven y bella, sin perder nada con el paso del tiempo. Entonces plantea que lo maravilloso sería lo contrario; es decir, que el que envejeciera fuera su retrato y no él, jurando que sería capaz de dar hasta el alma para que se hiciera realidad su deseo. Dorian siente celos de todo aquello cuya belleza no muere.

Lord Henry, ahora más que interesado en Dorian, investiga su posicion social y sus orígenes; resulta ser fruto de una alocada pasión de Margarita Deveroux, una bella noble. Al morir sus padres, Dorian heredó la gran fortuna de su abuelo Kelso.

Un mes después, Dorian se enamora de una actriz de teatro llamada Sibyl Vane. Cuando se lo revela a Lord Henry, vuelven a hablar sobre el tema de la eterna juventud. Dorian necesita ser amado por Sibyl, aunque la conozca muy poco; sólo la ha visto interpretando personajes. Se prometen en matrimonio en su primera cita.
Sibyl está enamorada locamente de él, y así se lo comunica a su madre y a su hermano, Jaime Vane. Jaime debe enrolarse como marinero esa misma noche, pero jura que si ese tipo le hace el más mínimo daño, lo matará.

Dorian invita a sus amigos, Lord Henry y Basil, al teatro para que contemplen la maravillosa actuación de su prometida. Pero aquel día, Sibyl hace una interpretación horrenda como Julieta, en la obra de Shakespeare, aburriendo profundamente al público. Una vez acabada la obra, Dorian la critica sin piedad. Ella reconoce haber representado mal su papel en Romeo y Julieta porque desde que lo ha conocido ya no puede pensar sólo en actuar, sino en él, y no puede fingir estar enamorada de nadie, porque sólo lo está de Dorian. Pero Dorian no reacciona como Sibyl espera y le grita que ha matado su amor. Sibyl, ante el, ha perdido su arte, ahora sólo es una cara bonita: no la quiere volver a ver nunca más.

Al regresar a su casa, muy disgustado, Dorian observa un hecho insólito al contemplar su retrato: la expresión de su rostro en la pintura ha cambiado; una cruel sonrisa ha deformado sus perfectos labios.

Asombrado, comprueba que sus sentidos no le engañan. Sólo entonces recuerda el deseo que había manifestado en el estudio del pintor: permanecer él joven y que a cambio envejeciera su rostro plasmado en la pintura. Tiene miedo. Coloca un biombo delante del retrato. Pero lo que ha visto es cierto, su deseo se había hecho realidad y el retrato parece envejecer mostrando las huellas del pecado. Recapacita entonces sobre lo injusto que ha sido con Sibyl Vane, y decide escribirle una carta pidiéndole perdón; esa expresión de su cara debe desaparecer.

Lord Henry le comunica por la mañana que Sibyl se ha suicidado, al tiempo que ayuda a Dorian con todo tipo de excusas a relativizar el asunto.
Es entonces cuando Dorian Gray toma una importante decisión: el retrato asumirá el peso de su vergüenza. Él sufrirá todas las transformaciones que el paso del tiempo le destine en el futuro.

Olvida a Sibyl y, como si nada hubiera ocurrido, acude a la ópera esa misma noche acompañado por Lord Henry.

Cuando Dorian le comenta a Basil, al día siguiente, cuántas mujeres encantadoras vió en la ópera, aparece como un ser cruel y sin sentimientos. A partir de entonces el retrato permanecerá oculto en una habitación cerrada en la que sólo Dorian puede entrar, ya que es evidente que se ha convertido en el crudo reflejo de su propia alma.

Lord Henry, encantado ante la constante receptividad de su joven amigo, le muestra e introduce en su banal mundo y forma de vida a través de un singular y retorcido libro hedonista, que él convierte en su particular “Biblia”. Dorian comienza a llevar un vida dedicada exclusivamente a la búsqueda y consecución de todos y cuantos placeres se puedan obtener, sin reparar en el daño que esto pueda ocasionar.

Tras el paso de unos años, su buen amigo Basil le recrimina su forma de vida (todo Londres habla de él como un monstruo, pero ante su juventud e inocencia es imposible creerlo); “¿Te conozco? Me pregunto si es verdad que te conozco. Antes de contestar tendría que ver tu alma.” A lo que Dorian responde: “¡Vas a tener ocasión de verla esta misma noche! Ven: es obra tuya. ¿Por qué tendría que ocultártela? Después se lo podrás contar al mundo, si así lo decides. Nadie te creerá. Si de verdad te creyeran, aún me tendrían en mayor aprecio.”

Una vez ante el monstruoso retrato de su negra alma, Dorian (herido moralmente por su desquiciada forma de vivir) culpabiliza a Basil de sus propios pecados, por haber pintado el cuadro. Decide asesinarlo fríamente. En cuanto lo apuñala, el retrato le muestra sus manos manchadas de sangre.

Esa misma noche, decide chantajear a Alan Campbell (un químico y viejo amigo suyo) para que haga desaparecer el cadáver. Alan no puede negarse, pero la culpa por aceptar tal encargo le llevará al suicidio.

Dorian siente la imperiosa “necesidad de curar su alma a través de los sentidos”, así que las visitas a los fumaderos de opio (entre otras cosas) son diarias. Una noche, cuando sale de uno de ellos, Jaime Vane (el hermano de Sibila, la actriz a la que arrastró al suicidio) lo reconoce y está a punto de matarlo, pero se convence de que se equivoca de “Príncipe encantador” (como lo llamaba su hermana) cuando ve que Dorian es un chico de, como mucho, veintitantos años; la misma edad de aquél que la llevó a la tumba hace ya más de... dieciocho años. Así que lo deja ir.

Contando siempre con el respaldo y la aprobación de su (de alguna forma) mentor, Lord Henry, que ignora su terrible secreto (pero se congratula en su forma de vivir, e incluso desea intercambiarse por él), continúa en su espiral de lujo, desenfreno y corrupción. Hasta que un día se vuelve a sentir perseguido por Jaime Vane, al que le han confirmado que Dorian es “El príncipe encantador” que busca. Entonces empieza a sentir miedo y lastima de sí mismo.

La muerte fortuita del hermano de Sibyl le vuelve a dar fuerzas para intentar continuar con su vida, pero quiere cambiar, dejar atrás su terrible y siniestro pasado. Comienza a llevar una vida más sosegada y, aunque se enamora de otra joven, decide alejarse de ella antes de hacerle ningún tipo de daño. Pero Lord Henry está allí para reirse de su hipocresía y le hace ver de que no debe, ni puede, ser otro. La situación se hace insoportable; le causa tanto dolor y desesperación que toma una decisión:

Destruir el retrato.

Así podrá empezar de nuevo, de verdad. Empuña el cuchillo con el que había asesinado a Basil y lo clava en el lienzo. Seguidamente, los criados escuchan un grito desgarrador.

“En el interior encontraron, colgado de la pared, un espléndido retrato de su señor tal como lo habían visto por última vez, en todo el esplendor de su juventud y singular belleza. En el suelo, vestido de etiqueta, y con un cuchillo clavado en el corazón, hallaron el cadáver de un hombre mayor, muy consumido, lleno de arrugas y con un rostro repugnante. Sólo lo reconocieron cuando examinaron las sortijas que llevaba en los dedos.”

•  Cálico Electrónico

Una de las series Flash más locas de los últimos tiempos también está dispuesta a invadir nuestro salón.

Ya está confirmado que tendremos exposición de Cálico Electrónico pero aún estamos cerrando su contenido. Muy probablemente tendremos bocetos originales, storyboards y alguna maratón de la serie.

Pronto más información...

•  Exposición de originales de Recerca Editorial

La editorial española Recerca nos ofrecerá una serie de originales de sus últimos lanzamientos: Vórtice, Green Onions y otros. Una buena oportunidad de ver en primera persona los últimos trabajos de los mejores autores españoles.